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Es indiscutible el creciente impacto de la tecnología en todos los ámbitos de la vida actual; por supuesto, el ámbito empresarial y laboral es uno de los más afectados por el cúmulo de innovaciones y cambios.

 

El desarrollo tecnológico ha alcanzado niveles sorprendentes, permitiendo que la optimización, automatización y agilización de los medios empleados en Recursos Humanos sean más eficaces. Muchas herramientas tecnológicas y digitales han ido sumándose dentro de las dinámicas empresariales cotidianas, modificando formas de trabajo, procesos, y relaciones.

 

Una de las áreas más beneficiadas en este sentido es precisamente Reclutamiento y Selección. Por ejemplo, la generación de plataformas digitales para creación e identificación de perfiles, así como la posibilidad de poder registrar currículums en bolsas de trabajo en línea han contribuido en la evolución de las actividades de Recursos Humanos.

 

Este tipo de sistemas y aplicaciones ofrecen a las áreas de Recursos Humanos, respuestas prácticas y rápidas a sus necesidades de personal. Sin embargo, cabe destacar que, aunque de gran ayuda, estas herramientas son sólo un primer filtro de identificación; para poder tomar una decisión se debe conocer al candidato, aplicar pruebas psicométricas y definir si es apto para incorporarse a la empresa en cuestión.

 

Aunque es crucial mantenerse actualizado, echar mano de la tecnología, e incorporar herramientas que automatizan y agilizan procesos, como pruebas psicométricas, administradores de proyectos/tareas, estudios de clima laboral, medios de comunicación y trabajo en equipo remotos, etc, el factor humano sigue siendo determinante. Los servicios de una empresa de tercerización como Aliato puede ser el complemento humano ideal para la administración y gestión de tu equipo de trabajo.

Actualmente, los profesionistas buscan formar parte de una organización que más allá de proporcionales una remuneración económica, les otorgue conocimientos que contribuyan a su desarrollo profesional.  Esta característica se está manifestando principalmente en las generaciones conformadas por los millennials.

 

Las empresas deben tener presentes los objetivos profesionales de las personas, sabiendo, por supuesto, que su trabajo repercute directamente en la organización, en sus objetivos y en sus clientes. Por tal motivo la generación de planes de carrera debe ser una constante dentro de la planeación estratégica.

 

¿A qué se refiere un plan de carrera?

 

Cada persona posee metas personales que desarrolla a la par de la realización de su trabajo. Al momento de integrarse a una empresa, ésta última debe contar con un plan ejecutable de crecimiento que tome en cuenta aspectos como: los pasos que deben seguirse para conseguir una promoción; tiempo mínimo o máximo para ocupar un puesto; tipo de formación que se puede brindar para apoyar el desarrollo y progreso; y los puestos a los que puede aspirar. Por ejemplo, si empiezas como asistente junior de cuentas, en dos años o menos podrías convertirte en ejecutivo senior, desarrollando los conocimientos, capacidades y habilidades requeridas para llegar a ese punto. Por su parte, el líder debe trazar el camino y apoyar a nivel coaching y guía, de manera que en un tiempo determinando la persona logre crecer y ocupar el siguiente puesto.

 

Los planes de carrera son fundamentales para la motivación de las personas, de tal suerte que el nivel de productividad puede aumentar considerablemente. Al tener metas claras y concretas, crecen las probabilidades de lograr resultados eficaces y exitosos; contrario a las consecuencias que trae el que los colaboradores vean limitada su capacidad de ascenso y mejora en las condiciones de trabajo.

Es común que al comenzar un negocio o servicio se cometan ciertos errores, mismos que derivan de la falta de experiencia. Sin embargo, existen acciones sencillas que te ayudarán a prever detalles, y a superar exitosamente estas dificultades:

 

  • Recibir capacitación previa: Antes de comenzar el lanzamiento físico de tu negocio, debes tener contemplado el dinero que tendrás que invertir, desde pagos a proveedores y personal, hasta cálculo de impuestos, entre otros. Estos datos dependen del tipo de negocio que quieras emprender, por eso recibir asesoramiento de una persona experta te ayudará a prevenir pérdidas económicas, y a llevar un buen manejo financiero desde el inicio.

 

  • Hacer un plan de negocios: Este tipo de documentos es fundamental, ya que se estipulan cuestiones como: cuándo se realizará el pago a personal, tasa de interés, impuestos, mantenimiento del lugar de trabajo, etc. Además de que contar con un plan te ayudará a darle seguimiento a los objetivos planteados.

 

  • Realizar un estudio de mercado: Conocer a la competencia, a tu sector y a tus potenciales clientes ayudará a marcar tu propuesta de valor, los diferenciadores de tu negocio, a enfocar tus servicios y a segmentar claramente a tus audiencias.

 

  • Tomar en cuenta errores que otros han cometido: Si tienes amigos o conocidos que previamente han comenzando un negocio, sus consejos y recomendaciones te serán de ayuda para evitar caer en situaciones desfavorables.

 

  • No contar con un área de Recursos Humanos: Cuando comienzas un negocio, debes considerar tener un equipo que esté preparado para hacerse cargo de lo más importante: las personas. Si no cuentas con los recursos o el tamaño para cubrir internamente esta área, puedes integrar y complementar con los servicios de una empresa de tercerización como Aliato. No sólo podrás enfocarte en temas cruciales para echar a andar tu negocio, sino que sentirás la confianza y tranquilidad de saber que tus colaboradores son atendidos con dedicación y eficiencia.

Conforme crezca tu negocio se presentarán diversos retos, pero si tienes contempladas estas cuestiones primordiales, te será más fácil enfrentar los obstáculos que surjan.

La creatividad es un elemento clave para toda empresa, ya que este factor influye en gran medida en el avance de la organización. Sin embargo, a veces resulta difícil fomentar esta habilidad en los colaboradores. A continuación te compartimos una serie de consejos para incentivar el desarrollo creativo en tu equipo de trabajo :

 

  • Fomenta la pérdida de miedo hacia la ridiculización: Generar un entorno donde las personas se sientan seguras y libres, propicia el flujo de ideas creativas. ¿Cómo se logra? Creando un espacio abierto de ideas, es decir, tomando en cuenta la opinión de cada persona que compone la organización sin importar el cargo que ocupe.

 

  • Crea equipos compuestos por perfiles diversos: Un equipo que se integra por personas con conocimientos y habilidades diferentes, ayuda a que las ideas sean analizadas y valoradas por diversos puntos de vista, a canalizar de una mejor forma los talentos individuales, y a generar estrategias de integración.

 

  • Diseña espacio físicos: Es de conocimiento común que las personas trabajan de mejor manera cuando se sienten agusto con el entorno que los rodea. Por eso es recomendable generar espacios en los que las personas se sientan parte de, fortaleciendo el sentido de pertenencia.

 

  • Crea nuevos retos: El trabajo en equipo continúa siendo la mejor manera de incentivar nuevas ideas. Cuando creas proyectos de trabajo en equipo, planteas nuevos retos, tanto como internos como externos, fomentando la generación de diversas ideas, visiones y potenciales soluciones.

La motivación constante por parte de los líderes es necesaria para fomentar la creatividad.  También la valoración de las actividades individuales es un punto a favor, ya que las personas aprecian saber cómo es que su trabajo está aportando beneficios para la organización. Para avanzar se debe evolucionar, y la creatividad es el punto más importante en la consecución de este paso.

 

Cada colaborador de una empresa busca sentir que sus habilidades, aptitudes y conocimientos son valorados por la organización a la que pertenece; sin embargo, debemos destacar que no todo lo que se proyecta puede ser relevante para el líder del equipo. En diversas situaciones se valoran las acciones que generaron verdaderos resultados y que los llevaron a cumplir el objetivo planteado, como las siguientes:

 

Trabajo en equipo: Un director toma en cuenta la habilidad de delegar responsabilidades a otros colaboradores de la empresa. Este tipo de actitudes demuestran que se conocen los talentos y habilidades de otros compañeros, facilitando que la empresa avance en conjunto y no de forma individual.

 

Organizar: Tener la habilidad de priorizar no es una tarea fácil, sobre todo cuando se es parte de una empresa que posee diferentes clientes, ya que a todos se les debe dar la misma atención. Una persona que hace sus tareas en orden y prestando atención a los detalles es valorada por la empresa.

 

Tolerancia: Es común que dentro de las competencias mencionadas en un currículum o entrevista se mencione poseer un nivel alto de tolerancia; sin embargo, esta competencia se demuestra cuando el colaborador se encuentra en el área de trabajo. La tolerancia ante la diferencia de opinión con compañeros de trabajo y clientes, así como la forma en que se llevan este tipo de diferencias es una actitud que sin duda destaca ante los líderes de la organización.

 

No poseer sentido de conformidad: Las empresas buscan conservar a personas que estén dispuestas a encontrarse en constante aprendizaje, que busquen o se adapten a métodos de cambio.

 

Optimismo e iniciativa: Las actitudes positivas a la hora de relacionarse con los demás y al afrontar conflictos tienen un gran valor añadido porque permiten mantenerse con mente abierta a otras ideas que sean beneficiosas para la evolución de la empresa, además de que mejoran el clima laboral y la imagen externa que se proyecta.

 

Existen diversas cualidades que pueden ser valoradas por la empresa a la que perteneces, ya que cada persona posee diversas aptitudes, además de que las exigencias y objetivos varían según la compañía.

La palabra riesgo en el ámbito laboral es considerado como un sinónimo de catástrofe. Sin embargo, así como existen acciones y actitudes que deben evitarse a toda costa en el ámbito profesional, hay otras que deben realizarse para evitar estancarse en el plan de carrera.

 

Un riesgo laboral va desde comenzar un nuevo negocio, cambiar de carrera o iniciar una segunda, hasta contratar a un nuevo elemento, mudarse a otro estado o país, o incluso pedir una promoción al líder de la compañía a la que se pertenece.

 

Tomar riegos forma parte del crecimiento laboral. Muchas veces se escucha que para progresar se debe salir de la zona confort; las personas productivas no son más valientes que los demás, es sólo que acaban encontrando la fuerza para enfrentarse a nuevos retos. Se dan cuenta de que el miedo es paralizante, mientras que la acción genera confianza y seguridad en sí mismo.

 

Tomando lo anterior en cuenta, surge la pregunta: ¿Qué riesgos se deben tomar?

 

  • Promoción o cambio de puesto laboral: Si consideras que has demostrado con resultados precisos y notorios tu aporte a la empresa o negocio, no dudes en comentarlo con tu jefe. El diálogo correcto apoyará los avances que proyectas, de manera que te consideren apto para recibir responsabilidades de alto nivel.
  • Cambio de área profesional: En diversas ocasiones suele suceder que se comienza de apoyo en determinado departamento de la empresa que no formaba parte del plan de carrera original pero que funcionó para el crecimiento profesional. Es recomendable que si consideras que tienes oportunidad en determinada área, hables con tu jefe y le menciones tu plan de carrera, de forma que él considere apoyar el cambio que planteas.
  • Reubicación geográfica: Si tu empresa cuenta con la oportunidad de brindarte oportunidades de crecimiento en otro país y te sientes apto para trabajar en el extranjero, no dudes en hacerte escuchar. Vivir en otro país puede significar un cambio drástico en tu estilo de vida, pero también puede traer grandes beneficios para tu desarrollo profesional y personal.

 

Líderes de diversas empresas valoran que una persona se haga escuchar, hecho que toman en cuenta al decidir sobre darle a sus colaboradores las oportunidades que piden.

Las compañías que buscan mejorar su ambiente de trabajo recurren a diferentes estrategias para conseguir que sus colaborares se sientan cómodos, tanto con sus actividades como con el entorno que los rodea.

 

El coworking es un espacio común de trabajo que tiene como objetivo abaratar costos y evitar distracciones, las cuales son comunes en personas que trabajan desde casa. Al crear estos espacios se potencia la colaboración y se genera comunidad, elementos que ayudan a formar alianzas que facilitan la convivencia al trabajar en equipo.

 

Coworking es un movimiento global que está cambiando el modo de trabajar y la forma de interactuar en los espacios de trabajo, especialmente porque las empresas han detectado que la mayoría de los colaboradores incrementan su productividad al sentirse como “en casa”. Los espacios de coworking son un reflejo de la aparición de nuevos modelos, dinámicas y expectativas en el mundo de los negocios, y en la sociedad en general. En Europa, este tipo de sistema lleva unos años funcionando, tiempo en el que se han creando más de 400 espacios de coworking.

 

La idea central de este innovador sistema, es comprobar que se puede trabajar de distintas formas. El coworking no sólo consiste en romper con el aislamiento, también busca fomentar el sentido de pertenencia a una comunidad de individuos abiertos al intercambio de ideas, proyectos, conocimiento, y, lo más importante, están dispuestos a integrarse.

 

Estos espacios de trabajo también han generado nuevas oportunidades de negocio, surgiendo empresas dedicadas a rentar espacios de coworking, en los cuales ofrecen servicios especializados para otras compañías, especialmente para pymes.

 

Las empresas están empezando a considerar el coworking como fuente de inspiración para poner en práctica nuevos enfoques de trabajo, innovación y colaboración.

 

Las organizaciones buscan tener una correcta gestión del personal, misma que es comprobable cuando las personas evolucionan junto con la empresa. Los líderes de la compañía buscan crear proyectos junto con el área de Recursos Humanos de manera que se formulen estrategias para mejorar la productividad y eficiencia en el área de trabajo.

 

La resolución de conflictos es una capacidad que se debe desarrollar en toda organización al momento de comenzar un proyecto de Recursos Humanos, pero ésta debe ser detectada previamente por el área. De ahí la importancia de contar con una comunicación clara y sencilla.

 

La comunicación verbal efectiva se refleja cuando se llevan a cabo proyectos de rotación o introducción de nuevos elementos al área; dichos elementos pueden ser físicos, nuevo personal o estrategias de comunicación interna. Esta habilidad permite una mejor relación con los colaboradores de la organización, ayudando a proyectar una buena imagen profesional.

 

La gestión de talento va más allá del manejo de personal, implica reconocer áreas de oportunidad para las diversas habilidades de los colaboradores, de manera que se impulse el avance profesional de cada uno para evitar la fuga de los talentos sobresalientes.

 

Por otro lado, la tecnología se ha convertido en un gran aliado para el área de Recursos Humanos,porque brinda nuevas herramientas que facilitan la comunicación con los trabajadores y la administración interna de las actividades. Cuando cada persona conoce las actividades que le corresponden para lograr la meta de la empresa, le es más fácil desarrollar un desempeño laboral efectivo.

 

Las relaciones laborales es otro punto que ayudará a detectar qué habilidades explotar, ya que cuando un equipo coexiste positivamente, se refleja en los resultados del trabajo.  Además del fortalecimiento de la comunicación, los acuerdos e ideas propuestas en juntas laborales conseguirán un desarrollo más eficaz, beneficiando la capacidad de liderazgo del director de la empresa.

 

Recursos Humanos debe considerar que el punto de partida para cualquier estrategia o proyecto que se plantee es el capital humano. Sin el análisis del trabajo y actitud de un colaborador no puede iniciarse un proyecto ni pueden aplicarse estrategias para la mejora de la empresa.

La capacitación y el entrenamiento son parte de las actividades principales del departamento de recursos humanos. El desarrollo del área consiste principalmente en fomentar el sano crecimiento profesional de los colaboradores en sintonía con la cultura corporativa y los objetivos de la compañía, a través de la creación de estrategias y metodologías que permitan esto.

 

En el desarrollo del talento se busca incluir oportunidades como el coaching o entrenamiento personal, lo cual fomenta que los colaboradores creen planes de carrera  y se planteen objetivos de crecimiento

 

Hoy en día los profesionales buscan adquirir o perfeccionar las capacidades necesarias para realizar varias funciones asociadas a sus roles actuales o a futuros cargos dentro de la empresa o sector en el que se encuentran. Esto con el propósito de conseguir ocupar puestos más altos, a partir de los cuales también puedan ayudar a desarrollar las mismas habilidades en sus propios equipos de trabajo.

 

El desarrollo organizacional no debe ser considerado como un conjunto de mecanismos, sino como un proceso donde se evalúa el desempeño de cada integrante. Debido a que no tiene un límite establecido, este proceso puede ser extendido para poder analizar si las actividades están brindando resultados; por ejemplo: si se necesita promover a una persona internamente, el colaborador a cargo del área o equipo sería el encargado de prepararlo para asumir y desempeñar sus nuevas funciones, evitando que la persona en cuestión se sienta desorientada al ocupar su nuevo puesto.

 

Las organizaciones pueden facilitar este proceso de desarrollo mediante la planificación, misma que puede comenzar con estudios como los que realizamos a través de nuestro servicio de Headhunting, en los que se detecta a líderes naturales para puestos directivos o gerenciales, o analizando las contribuciones individuales en proyectos grupales. Asimismo, cada colaborador puede solicitar apoyo del departamento para mejorar sus habilidades y explotar sus fortalezas.

 

En las empresas es común escuchar la palabra innovación, pero para que ésta  tenga un verdadero significado se deben implementar nuevas estrategias que mejoren la organización interna de la compañía.

 

El entorno que rodea a las organizaciones es uno de los factores clave que las motiva a modificar sus reglas, estructura y tecnología. Si estos elementos no están en constante innovación pueden provocar el fracaso de la empresa. Los cambios pueden darse en aspectos tecnológicos, legales, políticos, económicos, demográficos, ecológicos o culturales; por ejemplo, nuevos directivos, renovación de la imagen corporativa, incorporación de nuevos colaboradores, cambios de ubicación del lugar de trabajo, e incluso liquidación de personal.

 

Un cambio organizacional no debe tomarse a la ligera ya que las modificaciones drásticas pueden afectar las relaciones entre las unidades e individuos. Para comenzar de forma adecuada se debe detectar el área o actividades que puedan estar produciendo sensaciones de desequilibrio o insatisfacción. A partir de dicha detección se podrán idear estrategias especializadas y enfocadas en atacar estas sensaciones. Asimismo es importante crear guías que apoyen la comprensión del objetivo del cambio interno entre las personas.

 

Hay que tomar en cuenta que un colaborador puede percibir los cambios como una acción hostil por parte de la empresa, por lo que es recomendable implementar los cambios por pasos. Por ejemplo, si el cambio tiene que ver con la integración de un nuevo director, se puede realizar una sesión en la que la nueva persona se presente formalmente ante su equipo de trabajo,  presente los nuevos métodos de trabajo, y explique detalladamente cómo se realizarán e implementarán estas técnicas.

 

A pesar de que los cambios están planeados para mejora de la organización, la aparición de conflictos es inevitable. Algunas personas no percibirán los cambios cómo algo bueno, por eso es recomendable brindar un enfoque claro y determinante al cambio, que se refleje como la estrategia que ayudará a mejorar el desempeño y rendimiento de cada departamento; favoreciendo la creación de un clima laboral donde las personas desarrollen la capacidad de escuchar y aceptar ideas.

 

Esto ayudará a que el trabajo en equipo tenga un mayor desempeño y productividad, y a generar un aprovechamiento óptimo de las oportunidades. Realizar un adecuado manejo y reestructuración de las situaciones y problemáticas de una empresa repercute positivamente en la toma de decisiones y en el control de la misma.