Con un aliado, el camino al éxito es más corto

Ser emprendedor y poseer un negocio propio es el sueño de muchas personas por las ventajas que esto puede conllevar: control del tiempo, mayores ingresos, no tener una figura de mando a la cual rendir cuentas….Para empezar, se debe considerar el gran reto y responsabilidad que esto implica en todo los aspectos, además de la inversión de tiempo que supone. Especialmente, hay que estar preparado para tomar decisiones complejas.

 

Ser dueño de una empresa implica desarrollar varios papeles a la vez, especialmente al principio. No sólo se trata de desarrollar los objetivos, metas, estructura, plan de negocios, y demás acciones estratégicas relacionadas con el establecimiento del core business. También hay varias labores de contaduría, reclutamiento y hasta mercadotecnia en las que un emprendedor deberá involucrarse necesariamente. Varias funciones irán delegándose y canalizándose a medida que crezca y se desarrolle la empresa. Una de suma importancia será la de formar y guiar al nuevo equipo de trabajo; a aquellas personas que tendrán un papel crucial en la correcta, planeada y exitosa puesta en marcha del negocio.

 

Como se mencionaba previamente, la disponibilidad y distribución del tiempo para trabajar, así como el no rendir cuentas puede ser una opción muy atractiva; pero esto no quiere decir que se trabaje mucho menos, al contrario, el trabajo y el tiempo dedicados suelen ser mucho mayores. Como cabeza, es indispensable estar pendiente y enterado de las diversas situaciones presentes en el día a día.

 

El dueño suele ser la imagen principal del negocio, de sus valores, de su filosofía, de su esencia. La presencia, así como el relacionamiento con clientes y potenciales clientes, jugará un papel crucial en términos comerciales. Buscar prospectos, acudir a reuniones, hacer presentaciones, dar seguimiento, coordinar y supervisar el arranque de proyectos son actividades que empiezan concentrándose en la figura del líder y dueño.

 

Por ende, la búsqueda de un balance entre lo profesional y lo personal puede ser aún más complejo de lograr cuando se está iniciando un negocio. Con el transcurso del tiempo, y el desarrollo eficiente y productivo del mismo, la distribución de funciones y delegación de tareas irá siendo una consecuencia natural de la situación. Ser líder de tu propio negocio es una decisión muy importante, incluso un parteaguas, considerando el cambio radical que conlleva pasar de colaborador a guía y base de una empresa. Debes prepararte para ser el apoyo fundamental de tu nuevo equipo de trabajo, y aportar las herramientas esenciales para alcanzar el progreso deseado.

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