Con un aliado, el camino al éxito es más corto

La búsqueda de empleos es una actividad que debe tomarse con seriedad, especialmente hoy en día en que la mayoría de las personas lo hace por internet. Las personas deben estar alerta ante casos de mala praxis en ofertas laborales, es decir, ante empresas “fantasma” que lanzan publicaciones en internet con el motivo de atraer a personas interesadas en encontrar empleo.

 

¿En qué consisten este tipo de fraudes? Los puedes detectar si la empresa te pide cualquier tipo de pago antes de realizar la entrevista; algunos fraudes relacionados con esto son solicitudes de depósitos de dinero para la realización de “estudios socioeconómicos” o “exámenes médicos”. A menos que ya te encuentres en proceso de firma de contrato, la empresa para la que estás aplicando no debe pedirte ningún tipo de remuneración monetaria.

 

Este tipo de fraudes suelen darse con frecuencia vía correo electrónico, en donde se hacen pasar por una empresa reconocida para orillar a que el postulante tenga interés en aplicar y mande sus datos. Para evitar este tipo de engaños por correo electrónico se recomienda revisar que el correo posea un dominio propio de la empresa, en lugar de provenir de direcciones de estilo personal o de dominios públicos como Gmail y Hotmail.

 

Pero los fraudes no son únicamente económicos, en otras ocasiones pueden existir empresas que aparentan tener una fuerte influencia en el mercado para engañar a recién egresados de escuelas que se encuentran en su primera búsqueda de trabajo.

 

Como principal recomendación, se debe verificar la procedencia de la oferta de empleo, es decir, asegurarse que la página web sea seria e incluso buscar sus perfiles oficiales en redes sociales, ya que de esta forma podrás revisar los comentarios de personas que previamente hayan aplicado a vacantes dentro del portal. Si la oferta laboral menciona el nombre del reclutador, es recomendable buscar referencias de la persona en cuestión en redes sociales de confianza como LinkedIn.

 

Por último, resulta esencial investigar con detenimiento la empresa a la que estás aplicando: visitar su página web, familiarizarte con su historia y filosofía, conocer el tipo de productos/servicios que ofrecen, los clientes con los que han trabajado, la trayectoria con la que cuentan. De esta forma evitarás caer en trampas de empresas fantasmas o de personas que sólo buscan realizar fraudes.