Con un aliado, el camino al éxito es más corto

Cada colaborador de una empresa busca sentir que sus habilidades, aptitudes y conocimientos son valorados por la organización a la que pertenece; sin embargo, debemos destacar que no todo lo que se proyecta puede ser relevante para el líder del equipo. En diversas situaciones se valoran las acciones que generaron verdaderos resultados y que los llevaron a cumplir el objetivo planteado, como las siguientes:

 

Trabajo en equipo: Un director toma en cuenta la habilidad de delegar responsabilidades a otros colaboradores de la empresa. Este tipo de actitudes demuestran que se conocen los talentos y habilidades de otros compañeros, facilitando que la empresa avance en conjunto y no de forma individual.

 

Organizar: Tener la habilidad de priorizar no es una tarea fácil, sobre todo cuando se es parte de una empresa que posee diferentes clientes, ya que a todos se les debe dar la misma atención. Una persona que hace sus tareas en orden y prestando atención a los detalles es valorada por la empresa.

 

Tolerancia: Es común que dentro de las competencias mencionadas en un currículum o entrevista se mencione poseer un nivel alto de tolerancia; sin embargo, esta competencia se demuestra cuando el colaborador se encuentra en el área de trabajo. La tolerancia ante la diferencia de opinión con compañeros de trabajo y clientes, así como la forma en que se llevan este tipo de diferencias es una actitud que sin duda destaca ante los líderes de la organización.

 

No poseer sentido de conformidad: Las empresas buscan conservar a personas que estén dispuestas a encontrarse en constante aprendizaje, que busquen o se adapten a métodos de cambio.

 

Optimismo e iniciativa: Las actitudes positivas a la hora de relacionarse con los demás y al afrontar conflictos tienen un gran valor añadido porque permiten mantenerse con mente abierta a otras ideas que sean beneficiosas para la evolución de la empresa, además de que mejoran el clima laboral y la imagen externa que se proyecta.

 

Existen diversas cualidades que pueden ser valoradas por la empresa a la que perteneces, ya que cada persona posee diversas aptitudes, además de que las exigencias y objetivos varían según la compañía.