Con un aliado, el camino al éxito es más corto

“La tecnología reinventará los negocios, pero las relaciones humanas seguirán siendo la clave del éxito” Stephen Covey

 

Con el ingreso de los millennials a las empresas, éstas se han dado a la tarea de desarrollar y actualizar dinámicas de trabajo internas que contemplen los rasgos, ideas y expectativas de dicha generación; no sólo para mantener su interés y fomentar el compromiso para con la organización, sino también para enfrentar los retos que supone el trabajo entre un equipo “multigeneracional”. La revista Forbes menciona las siguientes características como parte de los rasgos que definen a esta generación: “Son autosuficientes y autónomos, y quieren sentirse protagonistas. Valoran la participación y la colaboración, prefieren compartir a poseer y exigen nuevos valores como la transparencia, la sostenibilidad y el compromiso social. Aquellas empresas que sepan implicar a los consumidores, permitiéndoles aportar sus ideas en la creación y el desarrollo de sus productos y sentirse parte de la marca, conquistarán el corazón de los Millennials.”

 

Una forma ya conocida en la que miembros jóvenes, de recién egreso, o incluso aún estudiando, se unen a las compañías es ocupando puestos como becarios de áreas. Estos cargos suelen ofrecer oportunidades para iniciar carreras de desarrollo profesional formal a personas con una corta o nula trayectoria laboral; diseñadas para desempeñar funciones y tener responsabilidades tomando en cuenta la falta de experiencia, pero buscando justamente fomentar ésta. Tomando en cuenta lo anterior, ¿qué puede aportar una empresa a la generación millennial?:

 

Guía y acompañamiento: los becarios suelen tener mentes creativas, frescas y activas. Sin embargo, es fundamental que su jefe o líder funja como un mentor, que los guíe a llevar a cabo sus ideas de forma responsable, consciente y eficiente, con miras a contribuir en el desarrollo de su madurez profesional.

 

Intercambio de conocimientos: este aspecto es uno de los principales y más valiosos que una empresa o equipo de trabajo puede aportar a un becario. La conjunción y retroalimentación entre la experiencia empírica de una empresa, y la información vigente y actual que tiene una persona recién salida de un ámbito académico, logran complementarse para tomar lo mejor de ambas partes en beneficio de los resultados del trabajo.

 

Posibilidad de desarrollar una carrera: viendo el cuadro a largo plazo, la contratación de un becario es una inversión que trasciende motivos económicos. Implica el poder formar a un potencial miembro estable para la compañía, que vaya ocupando distintos puestos según el desarrollo de sus capacidades y experiencia. Por ende, es importante asegurarse de mostrar que la empresa toma en cuenta aspectos para impulsar un crecimiento continuo a largo plazo: planes de carrera, herramientas tecnológicas actualizadas, apoyo en formación (cursos, talleres, diplomados, posgrados…), flexibilidad en formas y prácticas laborales, entre otras. Recordemos que el costo de no invertir en las personas es más elevado y perjudicial, que el apostar a su constante formación, aún cuando sean miembros con una corta trayectoria o que tengan poco tiempo laborando para la empresa.

 

Son diversas y satisfactorias las maneras en las que empresas y líderes pueden impactar dentro de la formación de estudiantes y profesionistas jóvenes. Fomentar relaciones de apoyo, cuidado y aprendizaje recíproco indudablemente se traducirán en resultados positivos para ambas partes. Incluso, muchas de las grandes compañías del mundo implementan programas especializados para becarios y trainees. ¿Cuáles ejemplos conoces? ¿Qué acciones se llevan a cabo dentro de tu empresa? No dejemos de lado que esto es algo que involucra desde el dueño/directo general, área de Recursos Humanos, hasta a colegas e integrantes de un equipo de trabajo.

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